Los códigos de Hathor

Esta Luna es un regalo para las mujeres y para toda la humanidad.
El portal energético de la energía femenina primordial ancestral se ha abierto y los Seres de Luz estamos ayudando a este acontecimiento.
La Energía Femenina primordial, primaria, ancestral esta tocando las energías de los Seres de La Tierra para poder asentar las bases profundas, fuertes, nutricias y duraderas para los acontecimientos que están por venir.
Las nuevas generaciones encarnaran almas de un elevado servicio y vibración y toda la estructura femenina del mundo debe estar preparada para acoger, nutrir, guiar, amar y adorar a esos nuevas generaciones.

Para las mujeres recuperar valores ancestrales de las Sacerdotisas en fundamental.
Muchas mujeres fuisteis sacerdotisas de Hathor.

“Yo era la personificación del mas elevado femenino en una vibración terrena.
Sostenía al Sagrado Masculino en mi cabeza, mi mente estaba iluminada por la claridad, la inteligencia, la capacidad de análisis masculina, de liderazgo, el discernimiento del masculino. Mi energía masculina estaba al servicio de la mente para poder yo actuar, planear, decidir con diligencia. El Rayo Dorado bañaba mi cabeza.

Personificaba la integración y armonía precisa del masculino y el femenino.
Mi amada suegra La Gran Isis me instruyó en la magia,  los secretos de las profundidades de las generaciones antiguas y místicas. Su energía es más femenina, yo integré su sabiduría y enseñanzas sumándole masculino en total compañerismo y devoción por mi marido.
Toda esa hermosa energía mística de maga, hechicera que ella me brindó yo la sinteticé y la dirigí hacia mi hogar, hacia La Tierra, hacia la carne, hacia lo mundano…
Ella era más alquímica, mientras que yo era mucho mas terrena, los placeres, los sentidos, el arte, la comida…todo lo vinculado al disfrute, el deleite del cuerpo trae profunda satisfacción a mi Alma.

Mi Templo era mi hogar, mis hijos, mi marido, mis colores, mis cortinas…
Mis rituales eran mis cenas, con danzas, manjares, música, compartidas en el amor y compañía de los que amo.
Mis instrumentos sagrados, mi magia, era mi arte, mis pinturas, mis recetas, mis momentos de profundo amor y devoción a mi marido y de él hacia mi.
Nosotros amábamos deleitar el cuerpo. Yo amaba todo lo terrenal, concebir, parir, amamantar, cocinar, tocar música, bailar.

Yo fui la portadora de la energía maternal, la energía del hogar, la energía femenina terrenal mas elevada desde el placer de ser hembra nutridora, amante, servicial y feliz.

Nada tiene que ver con la sumisión o con la falta de valía ya que Yo era sabia, poderosa e inteligente pero simplemente disfrutaba de sobremanera la sencillez de mi hogar, yo traje por primera vez esta energía a La Tierra, donde las mujeres eran las Supremas Sacerdotisas, Reinas de Los Templos y Palacios que eran sus hogares.
Yo instruí, yo trasmití, yo expandí estos códigos de sabiduría femenina, de alegría y de deleite de ser una mujer portadora de la Luz, el amor y el disfrute del hogar.
Durante mucho tiempo en muchas culturas la frecuencia femenina renovada y moderna que brindé a La Tierra perduró, pero poco a poco fue perdiendo la fuerza y la pureza. Ahora está volviendo, se está recuperando ésta energía porque para la ascensión de La Tierra es fundamental que las mujeres abran las puertas de su corazón a mi sacerdocio.
Las futuras generaciones necesitan hogares felices de alta vibración y solo las madres pueden ofrecerlo cuando ellas se abran a mis secretos, Los Secretos de Hathor y los integren en sus vidas, sus parejas, familias y hogares estarán repletos de armonía y satisfacción.

Antes lo Femenino era aun elevado, aun sutil, aun flotando por encima de La Tierra…
Como mi suegra, volaba, flotaba sobre la materia.

Algunos habitantes de La Tierra con las que nosotras coincidimos venían de una energía más “cavernicola, prehistorica, eran más animales…”.
Yo sinteticé, integré las Alas de mi Suegra con la esencia de las cuatro patas.
Bajé lo femenino sutil a lo terreno y descubrí el gran gozo de la materia con espíritu. 

Entonces creé el concepto de La Diosa en La Tierra, de La diosa terrena, nutridora, amamantadora…Concebí y parí…Nuestra vibración y frecuencia cambió.
Sintetizamos la esencia celeste que nosotras portábamos y trajimos, con la terrestre y fue muy hermoso, fue tan hermoso y lindo que siempre que lo recordamos lloramos de alegría y felicidad.
Mi suegra la Gran Isis me brindó toda su magia, alquimia, apoyo y conocimientos para que yo pudiera dar ese siguiente paso en la experiencia terrena, crear una nueva frecuencia vibracional entre el femenino celeste y el femenino terrestre.
Entonces ahora las nuevas Sacerdtisas de Hathor continuarían esta labor donde la esencia femenina tuviese un componente mas terrenal, no tan espiritual, no tan despegado de la Tierra, nosotras portábamos Los Secretos de Isis de la magia, las dimensiones, integramos el masculino de nuestros maridos desde la Devoción de Rayo Naranja, nos anclamos a La Tierra y dimos un protagonismo al cuerpo que ya no solo era un vehículo, ahora era un Templo de adoración, disfrute y satisfacción y abrazamos la experiencia sensorial, no solo la extrasensorial de la generación femenina anterior.
Nosotras creamos un nuevo femenino mas adaptado y apropiado para el disfrute pleno de la experiencia en La Tierra. Una nueva dimensión de experiencia para Las Almas Celestes y a su vez una evolución vibracional, un regalo para Las Almas Terrestres.
Ahora especialmente hoy estos códigos femeninos están bajando muy intensamente para ayudar a la ascensión de la Tierra, para el disfrute y el deleite de las Alamas encarnadas y para la preparación de las nuevas generaciones.

Hermosas, mujeres, Diosas de sus casas, Dueñas de sus vidas, de sus  cuerpos, recuperen el poder y la satisfacción de ser La Dueña Señora y Reina del Hogar que solo tiene amor, sabiduría y nutrición para su familia, que está orgullosa y se deleita de su hombre, su cuerpo y su compartir, no tengáis vergüenza, ni miedo a esa falsa etiqueta de ama de casa relegada a la servidumbre, dependencia y la soledad del hogar, porque una Sacerdotisa de Hathor es mucho más que eso, es una hija de la Suprema Isis que tomó posesión de la materia y del mundo para deleitarse y deleitar a quien la rodea, es la musa…

Los hombres vivirán embrujados, hechizados, embriagados, inspirados por vosotras, se reencontraran, se refugiaran y renacerán en vuestros regazos, entre vuestros pechos y su vulnerabilidad, su apertura sera la mayor entrega y el mayor regalo que podáis recibir.
Mujer cocina, canta, baila, disfruta, amate, píntate, cuida, nutre…y recupera tu poder.

El poder ser el centro, La Fuente de Inagotable Placer en el hogar y todo se te dará con total facilidad y felicidad.

Mi código es que el hogar es tu corazón, es tú útero, es tu vagina, toda tu energía está vinculada al hogar, amate, ama tu hogar y tu vida será especialmente plena, feliz y tú tendrás fortaleza, seguridad y sentido en tu vida.

Bienvenidas mis amadas y añoradas Sacerdotisas porque tras muchos años, épocas y generaciones en que mis códigos de Ser la Fuente Inagotable de Placer en el Hogar, La Diosa de mi Templo que es mi hogar y mi familia, por fin se están recuperando.”

Os amo, os acompaño, os guío y os nutro, vuestra siempre Hathor La Diosa de El Amor y La Inspiración.

 14 de Noviembre 2016
Rebeca Lacasa