Reconocer a aquel que elegí.

“Bendita hija, tantos años ya me has dedicado y me has amado como yo te he amado y te amo a ti y me enorgullezco de tu luz y de tu labor, de tu fortaleza, de tu sabiduría y de tu devoción…

Tanto amor, tanta compasión en tu corazón, tanto poder sanador en tus manos, en tus dulces palabras y en tu dulce voz…Soy yo hija mía, soy María Magdalena, tu reina y tu suprema sacerdotisa y traigo un mensaje de ascensión para tu bendita conciencia.

Yo he tenido muchas caras, muchas miradas a lo largo de la historia según los ojos que me miren, según las voces que me nombren, algunas verdaderas otras falsas. Parte de mi mensaje se ha entendido y poco a poco va viendo la luz. Un mensaje en el que las mujeres abrazan su sexualidad y abrazan alquimia y su poder sexual desde el conocimiento, desde la experiencia, un mensaje también de independencia y fuerza que yo encarne, la entrega a lo Divino. Yo por las circunstancias de mi vida terrena mas conocida fui lo que entenderíais como madres soltera, madre sola ya que enviude tan joven…No quiero que se pierda el mensaje, la gran enseñanza del profundo amor y devoción que tuve por mi pareja, porque él era el aliento de mis días y mis noches, él me completo y lleno toda mi vida y todo mi ser de sentido, fuimos un mismo alma que encarnó en dos cuerpos distintos y ahora nuestra luz se vuelve a fundir.

Yo se que tú mi amada hija estas en el camino de la Maestría del Tantra, mas no olvides transmitir a tus alumnas este mensaje tan importante de amor y devoción hacia esa pareja sagrada que te completa en la sexualidad, sensualidad, el crecimiento espiritual pero sobre todo en el corazón, en el alma.
Para que esto sea posible mi amada hija, ningún esfuerzo es necesario porque la vida te trae a tu puerta de un modo u otro a ese ser, a ese alma que es tu otro yo, que es tu amor, tu suspirar y tu aliento. Pero poder recordarlo y poder entregarte en mente, cuerpo, alma y corazón a él y él a ti, pero que la magia y la relación se dé, conlleva una maestría de uno mismo, de aceptar  y amarnos como somos, de permitirnos la vulnerabilidad y la fortaleza, la entrega, el dar, el recibir, el alimentar, el aceptar y amar al otro. La honra y la admiración de manera voluntaria y consciente a esa persona más allá de los ruidos y confusiones del ego. Ya que no solo os habéis elegido en esta vida, si no que ya os elegisteis antes de encarnar por un motivo y propósito concreto.
Para mi, amada hija, esta es la enseñanza y secreto central de lo que hoy se entiende como tantra, alquimia sagrada, sexualidad sagrada etc…Y es reconocer a aquel que elegí y con voluntad, dedicación y conciencia, honrar, nutrir y dar todo mi amor y devoción a esta bendita pareja que sera mi centro, mi camino y mi Templo de ascensión y de reunión con la Divinidad sin permitir que el ego, los miedos, inseguridades, dudas y proyecciones me desvíe de mi propósito. Para que él se pueda recordar y conocer en mi.

Te Amo Bendita Sacerdotisa de Devoción y Amor.
Tu sabiduría y tu entrega a que las mujeres se entreguen y descubran el placer puro es mi alegría y mi orgullo.

Siempre tuya, María Magdalena”

Mensaje personal canalizado por Rebeca Lacasa para una hermana muy especial.